El Impresionismo musical es un movimiento musical surgido a finales del siglo XIX y principios del XX sobre todo en la música francesa, con la necesidad de los compositores de probar nuevas combinaciones de instrumentos para conseguir una mayor riqueza tímbrica. En el Impresionismo musical se da mucha importancia a los timbres, con los que se consiguen diferentes efectos. También se caracteriza porque los tiempos no son lineales sino que se ejecutan en sucesión de impresiones. Se relaciona de esta manera con el Impresionismo pictórico, que conseguía las imágenes mediante pequeñas pinceladas de color. Dos de los principales compositores de este movimiento son Claude Debussy y Maurice Ravel.
Claude Debussy
Nace Saint-Germain-en-Laye, Francia, 22 de agosto de 1862 y muere en París, el 25 de marzo de 1918. Era hijo de Manuel-Achille Debussy y Victorine Manoury. Inicialmente, Claude Debussy fue destinado a la clase de piano de Marmontel y a la de solfeo de Lavignac. Contra lo que habitualmente se supone y a pesar de los informes de sus propios profesores, el rendimiento académico de Debussy le proporcionó una tercera medalla en solfeo en 1874, la segunda en 1875 y la primera medalla al año siguiente. Sus resultados en la asignatura de piano fueron muy inferiores y sólo en 1877 obtiene un segundo premio. Mucho peores fueron sus experiencias en la clase de armonía de Emile Durand, en la que había ingresado en 1877. Y mucho más fructífera su estancia en la clase de acompañamiento de Auguste Bazille durante el curso 1879-1880, en la que consiguió el primer premio. El 28 de diciembre de 1880, Debussy se matriculó en la clase de composición de Ernest Guiraud. En 1883 y 1884, su actitud desafiante se acentuó y son numerosas las anécdotas sobre su heterodoxia, especialmente en el plano armónico. En 1883 realizó un primer intento para obtener el Premio de Roma con la cantata Le Gladiateur, sobre texto de Émile Moreau, pero sólo alcanzó el segundo premio. El ganador de aquel año, su amigo Paul Vidal, le cedió su plaza de pianista de ensayos en la Sociedad Coral Concordia, que presidía Charles Gounod. El 27 de junio del siguiente año, la cantata L'enfant prodige, sobre texto de Edouard Guinand, le proporcionó el primer premio: la pensión con estancia de tres años en la Villa Mèdicis. Se influecia de Palestrina y Lasso, y escribe música para poetas como Verlaine, Mallermé y Rosetti.
Entre sus obras mas destacadas, se encuentra Prélude à l'après-midi d'un faune, (Preludio a la siesta de un fauno), La composición se inspiró en el poema L'Après Faune-midi d'un de Stéphane Mallarmé, y más tarde formó la base para un ballet coreografiado por Vaslav Nijinsky. Es una de las más famosas obras de Debussy y se considera un punto de inflexión en la historia de la música, el compositor-director de orquesta Pierre Boulez incluso fechas el despertar de la música moderna de esta partitura, observando que "la flauta del fauno trajo nuevo aliento al arte de la música. "Es una obra que apenas capta en la tonalidad y la función armónica.
En cuanto a su composición de Debussy escribió:
"La música de este preludio es una ilustración muy libre de bello poema de Mallarmé. De ninguna manera tampoco pretende ser una síntesis de la misma. Es más bien una sucesión de escenas que pasan a través de los deseos y los sueños del fauno en el calor de la tarde. Luego, cansado de perseguir el vuelo temeroso de ninfas y náyades, sucumbe a la intoxicación del sueño, en la que puede finalmente realizar sus sueños de posesión en la naturaleza universal.
La apertura flauta sola es uno de los pasajes más famosos de la música moderna, [cita requerida consiste en] de un descenso cromático a un tritono por debajo del tono original, y el subsiguiente ascenso.
Este acercamiento a la música oriental que tuvo Calude Debussy con esta obra, se debe a que en el año de 1889, asiste a la exposición universal de París, ahí escucha a unos músicos de la isla de Java, que le influyen poderosamente, en especial su ensamble rítmico y el empleo de la hipnótica en la escala pentatónica
La obra está escrita para tres flautas, dos oboes, corno, dos clarinetes, fagotes dos, cuatro trompas, dos arpas, dos crótalos y cuerdas.
Aunque es tentador para llamar a esta pieza un poema sinfónico, no hay literalidad musical muy poco en la pieza, sino la melodía y orquestación brillante lánguida como evocar todo el erotismo del poema de Mallarmé.
A continuación se muestra un fragmento de “Preludio a la siesta de un fauno” por Stephane Mallermé
"Estas ninfas quiero yo perpetuar.
Tan puro,
su claro rubor, que volteia duro aire
pesando la sopor.
Fue un sueño lo que amé?
Masa de vieja noche, esa duda,sé,
mucho ramo sutil extendiendo,
probaba mi engaño infeliz,
que engañado tomaba
por triunfo,finalmente
un pecado de rosas.
Reflejemos.
(...)
Frauta maligna, órgano de fugas, sin ledice,
va, fístula, florir en el lago y allí me aguarda.
Yo, lleno de rumor altivo, ya me tarda
hablar de diosas; por idólatras pinturas,
de sus sombras iré a tomarles las cinturas.
Así, cuando al racimo le extraigo la substancia /sorvo
y contra la mágoa purifico mi vigilancia,
y riendo soergo en el aire el ya vacío cacho
y, en la piel de luz assoprando, yo me hallo
-ebrio- capaz de entonces la tarde toda el mirar."
Frontispício de L'après-midi dún faune, por Édouard Manet.
http://www.youtube.com/watch?v=9_7loz-HWUM
. Partitura de La Siesta del Fauno
Joseph Maurice Ravel
Nace en Ciboure, Labort, 7 de marzo de 1875 y muere en París, el 28 de diciembre de 1937. Fue un compositor francés del siglo XX. Su obra, frecuentemente vinculada al impresionismo, muestra además un audaz estilo neoclásico y, a veces, rasgos del expresionismo, y es el fruto de una compleja herencia y de hallazgos musicales que revolucionaron la música para piano y para orquesta. Reconocido como maestro de la orquestación y por ser un meticuloso artesano, cultivando la perfección formal sin dejar de ser al mismo tiempo profundamente humano y expresivo, Ravel sobresalió por revelar «los juegos más sutiles de la inteligencia y las efusiones más ocultas del corazón» (Le Robert).
Al ingresar al Conservatorio de París en 1889, Ravel fue alumno de Charles de Bériot. Ahí conoció al pianista español Ricardo Viñes, que se convirtió en su amigo entrañable e intérprete escogido para sus mejores obras; ambos formarían parte del grupo conocido como Los Apaches, que armaron revuelo en el estreno de Pelléas et Mélisande de Claude Debussy en 1902. (Fue llamado así por el grupo después de cruzarse accidentalmente con un vendedor de periódicos que exclamo "Attention les apache" pronto adoptaron el nombre que significa hooligans. su miembro mas distinguido Ravel, sugirió que adaptaran el primer tema de la sinfonía numero 2 de Borodin como melodía del grupo, idea que todos aceptaron el grupo se reunia cada sabado El grupo se reunió alrededor de la ópera Pelléas et Mélisande de Claude Debussy con un efecto particularmente controvertido. Ravel dedicó los movimientos de su obra para piano Miroirs a los miembros de los Apaches)
Impresionado por las músicas de Extremo Oriente en la Exposición Universal de 1889, entusiasmado por la de los rebeldes Emmanuel Chabrier y de Erik Satie, admirador de Mozart, Saint-Saëns y Debussy, influido por las lecturas de Baudelaire, Poe, Condillac, Villiers de L’Isle-Adam y sobre todo de Mallarmé, Ravel manifestó tempranamente un firme carácter y un espíritu musical muy independiente. Sus primeras composiciones lo probaban: eran ya muestras de una personalidad y una maestría tal que su estilo sólo evolucionaría con el tiempo: Ballade de la reine morte d’aimer (Balada de la reina muerta de amor, 1894), Sérénade grotesque (Serenata grotesca, 1894,), Menuet antique (1895), Habanera para dos pianos (1895).
Es con Jeux d’eau para piano, de 1901, que quedó afirmada la personalidad musical de Ravel, quien iba a mantenerse bastante independiente de la riqueza del patrimonio musical de su tiempo. Curiosamente, esta vinculación tuvo un giro cuando algunos vieron una influencia raveliana en las piezas de Estampes (1903) de Debussy: esta polémica enfriaría las relaciones de ambos músicos. El estreno de Histories naturelles (1906) reavivó el asunto: Pierre Lalo, el crítico del Temps, estigmatizó este arte de «café-concierto con novenas» que recordaba a Debussy, nueva querella que disgustó a los dos músicos.
Su reserva, su pudor, su gusto por lo exótico y lo fantástico, su búsqueda casi obsesiva de la perfección formal irradiaron su obra en el período que se extendió de 1901 a 1908: Cuarteto en Fa Mayor, Melodías de Shéhérazade (1904), Miroirs y Sonatina para piano (1905, Introducción y allegro para arpa y conjunto (1906), la Rapsodia española (1908), Ma mère l’Oye (Mi madre la Oca, 1908), suite para piano sobre cuentos clásicos del célebre Mamá Ganso dedicados a los hijos de su amigo Godebski, luego su gran obra maestra para piano Gaspard de la nuit (Gaspard de la noche, 1908), inspirado en un poema de Aloysius Bertrand.
Nacido en un tiempo bastante propicio a la aparición de las artes, Ravel se benefició de influencias muy diversas. Mas, como lo destaca Vladimir Jankélévitch en su biografía, «ninguna influencia puede jactarse de haberlo conquistado totalmente (…). Ravel se sigue manteniendo imperceptible envidiosamente detrás de todas esas máscaras que le dieron los esnobismos del siglo.»
Por ello, la música de Ravel parece, como la de Debussy, profundamente original, o incluso inmediatamente inclasificable de acuerdo a la estética tradicional. Ni absolutamente modernista ni simplemente impresionista (tal como lo hiciera Debussy, Ravel negaba categóricamente este calificativo que consideraba sólo reservado a la pintura), se inscribe mucho más en la línea del clasicismo francés iniciado en el siglo XVIII por Couperin y Rameau y del cual fue su última prolongación. Por ejemplo, Ravel (al contrario que su contemporáneo Stravinski) no deseó nunca renunciar a la música tonal y sólo utilizó con parsimonia la disonancia, lo que no le impidió por sus investigaciones hallar nuevas soluciones a los problemas planteados por la armonía y la orquestación, y dar a la escritura pianística nuevos caminos.
Gaspard de la Nuit: Trois Poèmes pour Piano d'après Aloysius Bertrand (francés: "Tesorero de la noche: tres poemas para piano sobre Aloysius Bertrand") es una obra musical para piano solo compuesta por Maurice Ravel en 1908.
Ricardo Viñes fue el encargado de estrenar Gaspard de la nuit el 9 de enero de 1909 en París. Cada uno de los tres movimientos que la conforman está basado en un poema de Aloysius Bertrand de Gaspard de la nuit, Fantaisies à la manière de Rembrandt et de Callot, una recolección de poemas en prosa publicada en 1842. En ellos, Bertrand da una visión pintoresca y fantástica de la Edad Media. Ravel llevó a la música tres de esos poemas, los que componen este tríptico para piano. La elección del autor refleja su estado de ánimo en este periodo, en el que su padre, muy enfermo, se encontraba próximo a la muerte. Los títulos de los movimientos son "Ondine", "Le Gibet" y "Scarbo".
El manuscrito original de la obra se encuentra en el Harry Ransom Humanities Research Center de la Universidad de Texas en Austin, EE. UU.. La duración de la pieza completa es de unos veinticinco minutos.
Esta pieza es muy conocida debido a su tremenda dificultad, causada, al menos en parte, por la pretensión de Ravel de crear una obra aún más difícil que Islamey: fantasía oriental de Mily Balakirev, especialmente con la tercera parte, "Scarbo". Por sus increíble dificultad técnica y su profunda estructura musical, Gaspard de la nuit está considerada como una de las piezas más complicadas del repertorio para piano. El propio Ravel afirmó: "Quería hacer una caricatura del Romanticismo. Quizás di lo mejor de mí."
"Gaspard de la nuit o tesorero de la noche hace alusión a alguien encargado de todo lo precioso, oscuro, misterioso, quizá incluso taciturno."
El 28 de diciembre de 1937 moría Maurice Ravel, a los 62 años. Su muerte causó en el mundo una verdadera consternación, que la prensa retransmitió en un unánime homenaje. El compositor descansa en el cementerio de Levallois-Perret cerca de sus padres y su hermano.
Con Ravel desaparecía el último representante de una generación de músicos que habían sabido renovar la escritura musical sin renunciar nunca a los principios heredados del clasicismo. Por esa razón fue el último compositor cuya obra entera, siempre innovadora y nunca retrógrada, es considerada «completamente accesible a oídos profanos» (Marcel Marnat).
Fragmento del poema, Gaspar de la nuit, por Aloysius Bertrand
Gothique donjon
Et flèche gothique,
Dans un ciel d'optique,
Là-bas, c'est Dijon.
Ses joyeuses treilles
N'ont point leurs pareilles;
Ses clochers jadis
Se comptaient par dix.
Là, plus d'une pinte
Est sculptée ou peinte;
Là, plus d'un portail
S'ouvre en éventail.
Dijon, moult te tarde!
Et mon luth camard
Chante ta moutarde
Et ton jacquemart!
Hay Dijon.
Sus viñas alegre
Ha desarrollado sus semejantes;
Sus torres, una vez
Se contaron por diez.
Allí, más de una pinta
Está tallado o pintado;
Aquí, más que un portal
Abre en el rango.
Dijon, y mucho hasta pronto!
Y mi chata laúd
Canta tu mostaza
Y tu Jacquemart!
Gaspar de la Nuit.
http://www.youtube.com/watch?v=Ym3VYNjWNhI
Partitura de Gaspar de La Nuit, Scarbo
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